✭ Decidir también es crear
Hoy hablaremos sobre
✭ Cómo cada decisión construye el alma de una obra audiovisual ✭
Muchas veces se piensa que crear es solo tener una cámara, una buena locación o una idea brillante. Pero en realidad, la creación no empieza cuando grabas: empieza cuando decides. Cada decisión que tomas, por mínima que parezca, está contando algo. Está moldeando la personalidad de tu obra, su sensibilidad, su verdad..
Decidir es un acto creativo.
Porque decidir es elegir qué mostrar… y qué callar.
En el audiovisual no existen las casualidades reales.
El encuadre no es casual.
La luz no es casual.
El ritmo no es casual.
El silencio tampoco.
Todo habla. Todo comunica.
Cuando decides poner la cámara cerca de un rostro, estás diciendo: esto importa.
Cuando decides alejarte, estás diciendo: mira el contexto, no solo la emoción.
Cuando decides mover la cámara, invitas al espectador a sentir inestabilidad, búsqueda, vida.
Cuando decides dejarla quieta, estás hablando de contemplación, calma o peso emocional.
⋆ El encuadre: lo que eliges ver

El encuadre es tu forma de mirar el mundo.
No es solo una cuestión técnica, es una postura emocional.
Un encuadre cerrado puede ser intimidad.
Un plano abierto puede ser soledad.
Un encuadre desordenado puede ser caos interno.
Uno simétrico puede ser control, rigidez o belleza.
Cada vez que eliges un encuadre estás diciendo:
“Así quiero que mi historia sea percibida.”
⋆ El movimiento: la respiración de la imagen

La cámara también respira.
Una cámara nerviosa transmite ansiedad.
Una cámara lenta transmite reflexión.
Una cámara que flota transmite sueño o nostalgia.
Mover la cámara no es solo “hacerla más interesante”.
Es marcar el pulso emocional de la escena.
⋆ El color: la emoción silenciosa

El color no es decoración.
Es psicología pura.
Colores cálidos: cercanía, vida, hogar.
Colores fríos: distancia, vacío, introspección.
Colores desaturados: nostalgia, realidad cruda.
Colores intensos: energía, fantasía, exceso.
No eliges una paleta, eliges un estado emocional.
⋆ El ritmo: el tiempo que siente el espectador

El ritmo no se mide en segundos, se mide en emociones.
Un corte rápido acelera el corazón.
Un plano largo obliga a sentir.
Un silencio prolongado incomoda, pero también revela.
El ritmo es la forma en que permites que el espectador respire contigo.
⋆ El criterio audiovisual nace cuando decides con intención ⋆
No se trata de hacer lo “correcto”.
Se trata de hacer lo consciente.
Una obra se siente bien hecha cuando cada elemento parece estar ahí por una razón, aunque el espectador no sepa explicarla. Lo siente. Lo percibe. Lo cree.
Porque el criterio audiovisual no es una técnica.
Es una sensibilidad entrenada.
Es una forma de estar presente mientras creas.
Crear no es llenar de cosas una escena.
Crear es saber qué quitar.
Qué sostener.
Qué respetar.
Por eso decidir también es crear.
Porque cada decisión es una pincelada invisible en el alma de tu obra.

