✭ Diseño sonoro: la emoción que no se ve

Cómo el sonido construye tensión, calma, nostalgia o miedo
Cierra los ojos un segundo e imagina una escena cualquiera.
Ahora cambia solo el sonido.
La historia ya no es la misma.
Eso es el diseño sonoro: el arte de mover emociones sin tocar la imagen.
✭ La tensión
Piensa en una escena de suspenso. Un pasillo vacío. Nadie aparece. Pero hay un sonido grave, constante, casi imperceptible. Tu cuerpo se adelanta al peligro antes de que pase algo.
El sonido no espera a que la acción ocurra.
La anuncia.
✭ La calma
Una toma abierta de la naturaleza con viento suave, hojas moviéndose, agua corriendo a lo lejos. Aunque no pase nada, el cuerpo descansa.
Un paisaje sin sonido no transmite lo mismo.
La calma también se diseña.
✭ La nostalgia
Una melodía simple, tal vez un piano, tal vez una cinta con textura antigua. De pronto la escena no es solo presente: es memoria.
No estás mirando algo que pasa, estás recordando algo que fue.
El sonido convierte la imagen en emoción.
Diseñar sonido es escribir emociones
No es poner música porque “queda bien”.
Es decidir qué debe sentir el espectador en cada segundo.
El diseño sonoro:
- No decora.
- No acompaña.
- No rellena.
Dirige la experiencia emocional.
Y por eso es la emoción que no se ve,
pero que guía todo lo que sentimos frente a la pantalla.

