✮ VISIÓN Y GESTIÓN ✮
LA ALIANZA ENTRE IMAGINAR Y SOSTENER
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✮ El Peso de Producir en Ecuador
Según registros del IFCI y de distintos fondos culturales locales, los presupuestos de las producciones audiovisuales en Ecuador (incluyendo cine, documental, series web, contenido publicitario y piezas para redes) se mantienen en rangos reducidos frente a estándares regionales. Mientras un largometraje puede costar entre 150.000 y 400.000 dólares, gran parte de las producciones audiovisuales independientes se realizan con presupuestos mínimos o autogestionados, donde cada recurso debe ser optimizado al máximo. Esta realidad atraviesa todo el ecosistema audiovisual, no solo al cine.
La mayoría de proyectos se sostienen gracias a una combinación de fondos públicos, trabajos comerciales paralelos, coproducciones, alianzas institucionales y una fuerte carga de trabajo no remunerado o subremunerado. En publicidad, redes sociales, videoclips o contenido digital, los tiempos se acortan, los equipos se reducen y la exigencia de resultados es inmediata. La producción, en estos contextos, no solo organiza: resuelve, improvisa y mantiene el flujo de trabajo activo.
Dirigir en el audiovisual ecuatoriano no es únicamente una tarea creativa. En muchos casos, quien dirige también produce, coordina, gestiona presupuestos, negocia con clientes, arma equipos y resuelve imprevistos. La figura del director-productor no es una excepción, sino una respuesta directa a la estructura real del sector.
Mientras la dirección construye el sentido, la producción construye la posibilidad.
Una piensa el relato.
La otra garantiza que ese relato exista.
La mayoría del público reconoce la imagen final, la narrativa o la estética.
Pocos piensan en quien sostuvo cronogramas, permisos, contratos, equipos técnicos, logística, transporte, alimentación, locaciones, cambios de último momento y crisis de producción. La producción rara vez es visible, pero sin ella no hay proyecto que llegue a término, ya sea un largometraje, un videoclip, una campaña digital o una pieza documental.
En Ecuador, producir no es solo administrar: es resistir.
Es sostener procesos en un contexto de inestabilidad económica, alta demanda creativa y recursos limitados. Es convertir la escasez en estructura y la improvisación en método de trabajo.
Aquí, la producción no acompaña al proyecto: lo mantiene vivo.
Y la dirección no solo imagina: aprende a negociar con la realidad, a adaptarse y a crear dentro de las condiciones concretas del audiovisual ecuatoriano.
Para comprender cómo se construye este equilibrio entre visión creativa y estructura operativa, conversamos con profesionales que trabajan en producción y dirección desde distintos frentes del audiovisual: cine, contenidos digitales, marketing, videoclips y proyectos independientes. Sus testimonios revelan que, en Ecuador, crear no es solo un acto artístico, sino también un ejercicio constante de gestión, resistencia y compromiso con la imagen.
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